lunes, 30 de mayo de 2016

NO TAN SEGURO

En Noviembre del 2015, Sergio Andrés Salazar un joven de 20 años, oriundo del municipio de La Plata, salió de su casa a las 7:30 de la mañana con destino hacia la Universidad Surcolombiana, llevaba su ropa de trabajo, unos pantalones oscuros, unas botas viejas y una remera blanca. Se dirigía a la clase de procesos cerámicos y escultóricos 1, ya que es estudiante de Artes. Él cuenta que ingresó al taller y se dispuso a hacer uso de las herramientas que tienen en disposición para trabajar, tomó una pulidora y cuando empezó a trabajar hubo un salto de energía, por lo que la pulidora falló, en ese momento el disco de ésta salio despegada de la herramienta y se enredó entre la camiseta del joven.

En el momento del accidente, mismo en el cual Sergio termina con una laceración en su abdomen, -De milagro solo fue eso, donde no tuviera la camiseta quien sabe que me habría pasado - me dice recordando el incidente - La pulidora se encendió, reboto contra la mesa y saltó hacia mi cuerpo. En el momento del incidente, sus compañeros al ver la herida que tenía, le dijeron que se dirigiera a la enfermería del Bienestar Universitario,  "Así fuera solo por una antitetánica" es el argumento que le dan sus colegas para evitar que el inconveniente pudiera afectar la salud de Sergio de una manera grave.


Entró a la enfermería, pasó al lado de muchas personas que estaban esperando turno para ser atendidos, él hablo directamente con la enfermera que estaba en ese momento atendiendo en el lugar, ella lo atiende de manera eficaz, aunque no de manera efectiva, pues al parecer, no podían manejar su emergencia en el lugar, al parecer y según lo que me cuenta Sergio, la enfermera le dijo que no se podía aplicar, ni dar ningún medicamento a los usuarios del servicio, pues ellos no estaban autorizados a hacerlo.


Al no encontrar solución en el lugar y en palabras de él "Para no pelear con la enfermera", decidió salir de la universidad y pagar por un servicio particular, para que le aplicaran la inyección por la que en un inicio acudió a la enfermería del plantel educativo. No se explica por qué en un lugar donde se supone deberían ayudarlo en este tipo de situaciones, pues cuenta con un seguro escolar, por el cual se considera está pagando en la matricula cada semestre, al parecer ese seguro, no es tan seguro.



Imagen
Sala de espera Bienestar Universitario de la Universidad Surcolombiana

Tomé la decisión de subir hasta las oficinas de Bienestar Universitario, las cuales están ubicadas en el tercer piso del Hall principal de la Universidad Surcolombiana, hablé con la directora de la parte de salud, su nombre era Mercedes, de hecho ella fue muy amable al atenderme, le comenté toda la situación, le expuse el caso de Sergio y también, le mencione la respuesta que le dieron al estudiante el día de los hechos, ella me menciona que no, que eso no puede ser cierto, pues en la parte medica, los doctores y enfermeras se encuentran en toda la obligación de prestar sus servicios.


- Atendemos cualquier emergencia que tenga un estudiante, estamos en la obligación de hacerlo, pero siempre y cuando esto ocurra durante actividades académicas y dentro de las instalaciones de la Universidad – Me dijo Lady Motta, la secretaria de la oficina. Ella y otro señor que la acompañaba, el cual también hace parte y conoce los procesos que se tienen y deben manejarse en Bienestar Universitario me mencionan lo mismo que la directora, al parecer, los doctores y enfermeras estaban en toda la obligación de aplicarle le antitetánica a Sergio, y la verdad, no saben por qué razón no se le habrá brindado el servicio de manera adecuada.